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Maridaje de los embutidos con el vino

Cuando nos encontramos un buen plato de chorizo o lomo merece tener un buen acompañamiento. El maridaje de los embutidos con el vino es uno de los aspectos más exquisitos cuando queremos deleitarnos con ambos productos tan típicos de nuestra gastronomía. Pero, ¿sabes cómo combinarlos?

maridaje de los embutidos con el vino

Si quieres disfrutar totalmente de lo que te pueden ofrecer, debes elegir una combinación adecuada que casen bien entre ellos. La clave está en el sabor resultante, en lo agradable que resulte a nuestro paladar y, especialmente, en aprovechar cada uno de los matices que nos ofrezcan. Aquí te indicaremos cómo es la mejor combinación.

Cómo maridar correctamente vinos y embutido

Para aprender a realizar correctamente en maridaje de los embutidos con el vino debemos diferenciar entre los distintos productos que existen dentro de ambos tipos de productos. No todos poseen la misma intensidad de aroma o sabor, y es ahí donde radica la importancia para poder saborear ampliamente en nuestro picoteo todo lo que nos ofrecen.

Maridar chorizo con vino

Empezamos con el chorizo ibérico, todo un clásico del picoteo y que siempre apetece como aperitivo o en vermut. No te preocupes si eres más de tintos o de blancos, porque te vamos a presentar dos opciones inigualables para que no tengas ninguna excusa a la hora de disfrutarlo ampliamente.

un embutido bastante graso como es el chorizo, de sabor potente, debemos buscar no solo la acidez del vino que sirva para limpiar el paladar, sino también con mucho cuerpo y fuerte presencia de taninos para compensar ese intenso sabor. Para ello cualquier vino tinto joven es extraordinario, ya que posee ese aroma afrutado, la adecuada acidez y esa jugosidad necesaria de sus compuestos fenólicos.

de embutido resulta excelente un vino blanco joven aromático, que tenga un sabor más ligero, también ácido y, por supuesto, sin que falten sus aromas a flores y frutas. También viene muy bien para limpiar el exceso de grasa en las papilas y por ello también está especialmente indicado.

Estas dos son las mejores opciones cuando quieras el mejor maridaje de los embutidos con el vino cuando se trata del chorizo. Sin embargo, esto no tiene por qué limitarte. Te vamos a presentar otras opciones que, aunque no son las recomendadas, también podrías probar sin desentonar.

Maridaje embutidos chorizo vino

Otras variantes para combinar con el chorizo

Si quieres variantes, menos recomendables pero también válidas e incluso algo atrevidas, prueba espumosos o vino blanco seco con madera, que son intensos y muy agradecidos en contacto con cualquier tipo de embutidos en general: nunca son los ideales pero siempre representan una buena opción.

En cuanto al resto podrás dar por hecho que, si no te los hemos mencionado aquí, es que no es lo ideal. Sobre todo porque no te permitirá apreciar y disfrutar del sabor de ambos productos tan típicos de nuestra gastronomía. Sin duda el truco en saber maridar está en poder apreciar y potencial en tu paladar los aromas, matices y sabores a la vez de los dos.

Maridaje del vino con el salchichón

¿Y como conseguimos combinar con el manjar de la uva el famosísimo salchichón con piñones de Eresma? Pues para eso estamos nosotros aquí: para terminar con esa duda. Seguro que en infinidad de ocasiones has probado nuestro producto tan característico pero siempre has querido combinarlo de la mejor forma posible para darte un buen homenaje al paladar. Pues para esto también te damos dos propuestas con las que, seguro, no te equivocas cuando busques la combinación con embutidos con base de pimienta.

Por un lado puedes apostar de forma segura por un blanco. En concreto, al igual que pasaba con el chorizo, también va de fábula un vino blanco joven aromático. El aroma afrutado y su ligereza combinará de fábula con nuestro salchichón, de un sabor intenso aunque no llega a tanto como pudiera ser el chorizo, básicamente porque aunque su condimentación de sal y pimienta es alta, no es mayor a la del pimentón.

maridaje embutidos salchichón piñones vino

Y no, no nos hemos dejado el tinto al hablar del maridaje de los embutidos con el vino cuando respecta al salchichón, faltaría más. Acompáñalo de una buena botella de vino tinto joven. Ese aroma a frutas y la jugosidad de sus taninos casarán de forma impecable con el sabor delicado del salchichón. Sus especias, sin duda, invitan a este tipo de vinos jóvenes en las que la sal tiende a suavizar sus típicos taninos. No obstante, la pimienta puede hacer que percibamos algo más ásperos los tintos.

¿Qué otras combinaciones para el salchichón son válidas?

Y de hecho, aunque no es de lo más destacado, tampoco es ninguna mala opción apostar por un vino tinto roble. Sus ligeras notas a fruta y barrica mezclado con su consistencia llevarán a tus papilas a una experiencia única que, también, permita limpiar tu paladar. Y si ya quieres lanzarte con algo atrevido, prueba la experiencia con el espumoso.

Como puedes ver, tanto en el caso del chorizo como del salchichón, los grandes triunfadores en general son aquellos vinos embotellados justo después de la fermentación. Aquellos que potencian sus características aromáticas primarias y secundarias que tan bien encajan con los sabores tan intrínsecos de estos dos citados embutidos. No obstante, no son descartables otros tintos de aromas especiados, estructurados y con taninos marcados pero que pueda limpiar la grasa que encontremos.

Maridar lomo con vino

En el caso de nuestro lomo de cebo ibérico hay quien piensa que los tintos con algo de crianza pueden responder a ese maridaje de los embutidos con el vino, pero de igual modo funcionan bien blancos e incluso rosados. En este caso también hablamos de un embutido que requiere un proceso de maduración y curación de 70 días en nuestras bodegas para que desarrolle su tan particular sabor, pero no es algo obligatorio que, necesariamente, también se tenga que aplicar un buen periodo de espera en barrica al vino.

De hecho, acertarás seguro con un vino blanco seco natural, que posee un extraordinario equilibrio entre no demasiada acidez y alcohol. Éste tipo de vino permite también apreciar claramente los matices ahumados del lomo ya que posee más estructura que los blancos jóvenes aromáticos. Una combinación perfecta no solo por su sabor sino también por todos los beneficios del lomo de cerdo ibérico para tu salud.

Por otro lado, un vino tinto joven también es otra extraordinaria opción: la sintonía de aromas creada entre afrutado y ahumado exprimirá hasta la última de tus sensaciones culinarias al mezclar ambos productos, y es sin duda de las elecciones más recomendables.

Y aunque tampoco es la primera opción, también te animamos a probarlo junto con vino blanco seco con madera (roble) con una fuerte intensidad y una buena mezcla con el ahumado. Como te indicamos anteriormente, el vino tinto roble también es aceptable que, con sus notas a fruta y barrica, permitirá maridar satisfactoriamente con nuestro lomo.

Maridaje de vino con jamón

Mención aparte merece en este post sobre maridajes de los embutidos con el vino la auténtica estrella como es el jamón. Y es que, qué más necesitas para acompañar a nuestro jamón de cebo ibérico que un buen vino adecuado para poder maridarlo.

maridaje embutidos jamón vino

Desde un buen tinto de crianza hasta un vino blanco seco natural. Puedes degustar todos los matices de nuestro jamón Eresma si también sabes elegir el acompañamiento perfecto. Si apostamos por un vino tinto de crianza, todo un clásico y el más consumido dentro de la gastronomía vinícola española, es importante que no tenga excesivo o marcado aroma a madera, así como marcado aroma tánico: mejor que estos matices se aprecien de forma leve. Si no tienen excesivo cuerpo, permitirá que no nos arruine nuestra experiencia con el jamón y tape por completo su sabor.

Seguimos con los tintos. Otra opción fabulosa es optar por vino tinto joven: descubrirás nuevos matices con la ligereza de este vino y la jugosidad de sus taninos creando una expresiva mezcla. Ojo con los de mucho cuerpo: como decimos, no queremos arruinar el sabor de nuestro jamón. De la misma forma, un vino tinto roble, siempre que tenga ligeros aromas a barrica, notas afrutadas y equilibrio de alcohol y acidez, también será un éxito seguro.

Por otro lado, si queremos salir de la uva tinta, siempre es elección segura un vino blanco seco natural. No tiene excesiva acidez y huye de notas afrutadas, lo que invita a disfrutar de un matrimonio perfecto con la untuosidad, sabor intenso y grasa del jamón. Por tanto el resultado será excepcional.

Qué vinos no hay que maridar con jamón

Evita espumosos, excesivamente dulces o ácidos, los de largo periodo de crianza y envejecimiento, aquellos que posean mucho cuerpo. En definitiva, aquellos que puedan influir negativamente a «anular» todos aquellos matices que de por sí el jamón ofrece. Se trata de que la combinación permita disfrutar plenamente de ambos productos potenciados sin que por ello reste calidad, sabor o aroma a cada uno.

Date un capricho con los vinos más adecuados y nuestros embutidos Eresma

Como ves, cumplir correctamente con el maridaje de los embutidos con el vino no es algo excesivamente complicado. No obstante hay que saber hacerlo si realmente se quieren potenciar y saborear adecuadamente ambos productos. Recuerda que nuestros embutidos cuentan con el sello Tierra de Sabor que garantiza su calidad y procedencia de forma única en territorio de Castilla y León. Y lo que es más: si realmente no quieres desperdiciar su calidad simplemente por haber elegido una mala combinación.

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¿Qué te apetece probar?

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