X

10% descuento con tu primera compra | Utiliza el cupón BIENVENIDA

0

Cómo aprovechar la grasa del jamón

Cómo aprovechar la grasa del jamón siempre ha sido una cuestión interesante de conocer para los amantes culinarios. Y es que al comprar jamón debemos ser conscientes de que todo es digno de ser consumido… «Del cerdo, hasta los andares». Y eso, por supuesto, incluye su grasa.

como aprovechar la grasa del jamon

Aunque obviamente lo primero en que se piensa es en la propia carne, como bien hemos comentado se puede aprovechar también la propia grasa. Aquí te diremos la forma en la que debes separarla y conservarla, y luego, por supuesto, las recetas más idóneas para emplearla.

Cómo separar la grasa

Un buen jamón de cebo ibérico (por cierto: ¿sabes que ahora mismo lo tenemos de oferta?) bien merece que se haga buen acopio de absolutamente todo lo que nos puede ofrecer.

Has de tener en cuenta que va a tener una gran cantidad de grasa, pero que no hay que emplear toda ella, por lo que se debe separar adecuadamente. Aquí te mostraremos cómo aprovechar la grasa del jamón.

Cuál es la grasa buena del jamón

Si has seguido siempre nuestros consejos sobre cómo empezar un jamón, sabrás que se deben seguir unos pasos hasta poder llegar a las zonas más adecuadas para su consumo.

No obstante, a la hora de comenzar a cortarlo y una vez que el jamón esté situado correctamente en el jamonero, iremos retirando sus capas.

Es aquí cuando, tras retirar la piel, veremos las primeras zonas de grasa, con un tono ligeramente tostado. Ésa es la que deberemos desechar para su consumo (aunque es útil para saber cómo conservar un jamón), ya que no nos va a aportar demasiado para nuestros platos: ni sabor ni especial utilidad. La que sí debemos sacar partido es a la otra.

La grasa que adquiere un color entre el rosáceo y el blanquecino, que además se encuentra cercana a la carne magra del jamón propiamente dicha, es en la que nos deberemos detener más. Obviamente a las que acompañan de forma clásica las lonchas, también se une las que tengan el particular color que hemos comentado.

Para facilitaros la tarea: debéis desechar aquella que está justo debajo de la corteza, nada más abrir el jamón. Con el resto se pueden preparar verdaderas obras de arte para dotar de un sabor extraordinario a tus platos. Por tanto, queda demostrado que su uso culinario está fuera de toda duda.

jamon de cebo iberico

Una grasa totalmente saludable

Pero siempre está la gran pregunta: ¿es buena para la salud? Ésa es otra de las grandes cuestiones. ¿Conviene tomar este tipo de grasa? Pues sí: la grasa del jamón es muy saludable.

Más allá de que casi el 70% sean insaturadas y buenas para el corazón, contiene las vitaminas propias de este manjar (B1, B6, B12, E) con un nutritivo aporte de minerales (fósforo, magnesio y calcio) y un alimento muy rico en hierro.

Por tanto, hablamos de un condimento perfecto para prevenir anemias, pero también para regular los niveles de sodio, mantener un corazón sano e incluso nutrir de proteínas de calidad a los deportistas.

Recetas con la grasa del jamón

Ahora que ya sabes cómo aprovechar la grasa del jamón en cuanto a su separación, vamos a verlo con las manos en la cocina. Y es que, como bien te comentábamos, puedes emplearlo de diversas maneras para sorprender a quienes te rodean y demostrar tus dotes chef.

En platos culinarios

La primera utilidad, obviamente, se centra en usarlo como un ingrediente más. Todo un mundo de posibilidades, ya que en este sentido se pueden incorporar a multitud de platos. Desde los clásicos guisos como cocido o lentejas hasta recetas más mediterráneas como el salmorejo o más clásicas como los huevos fritos.

¡Incluso puedes usarlo como un ingrediente más en tu salteado o el toque secreto de tus salsas! Ya verás que sabor esparce en el resto de los ingredientes. Sin duda un punto que marcará la diferencia.

De complementos clásicos

Saber cómo aprovechar bien la grasa del jamón te puede permitir añadirlo a otros complementos en la cocina que, de otra manera, no tendrían tanto sabor. Es el caso, por ejemplo, en los aceites aromatizados, en el que se cueza en una olla un poco de aceite con agua y la grasa para dar un resultado excelente.

También haciendo chicharrones: se elaboran pequeños cuadrados de grasa y se fríen en aceite. Espectacular para añadir, por ejemplo, en tus ensaladas.

Sustituto más sano

Sí, en los platos salados la grasa del jamón es un perfecto sustituto de alimentos tan cotidianos como la panceta, el bacon e incluso la mantequilla.

¿Has probado a untar un poco de la grasa del jamón sobre un filete? ¿O en la rebanada de pan del desayuno sobre tomate natural? No solo son una alternativa más sana, sino que además le transfiere un sabor aún más rico.  Al mismo tiempo que es más beneficioso también potenciará el sabor de tus platos.

Disfruta de una alimentación variada con tu jamón Eresma

Ahora que sabes cómo aprovechar la grasa del jamón, ya no tienes excusa para no incorporarlo a tus recetas. La clave es cuidar la alimentación en una dieta variada y equilibrada, y por ello el jamón (incluido la grasa, como puedes comprobar), también tiene un papel importante, al igual que nuestras tradicionales ollas.

No obstante recuerda que, si lo prefieres, puedes disfrutar de jamón de cebo ibérico envasado y cortado a mano por manos expertas profesionales. ¡Ya no tienes ninguna excusa para no disfrutarlo! Que aproveche.


¿Qué te apetece probar?

Últimas entradas